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Acerca de Angel

Intento sobrellevar un tiempo emocionante para sus protagonistas, cansino para el observador, de inacabable ir y venir, donde no se ha sabido acotar un terreno de encuentro ni arbitrar unas reglas del juego por todos respetadas, porque fuesen respetables.

Mi princesa

Renuncio a mi princesa

Mi princesa¿Por qué renuncio a mi princesa?

Si, como lo oyes; renuncio a mi princesa, a la princesa de mis fantasías de adolescente, esa que me acompañaba en todos mis sueños y aventuras después de un juramento de amor eterno.

¿Cómo he llegado a arrojar la toalla? ¡Muy fácil! Yendo de decepción en decepción.

¡Bah!, no será para tanto, dirán algunos. Pues sí que es para tanto, y quizás para más, así que me rindo.

La primera gran decepción “Real”, fue el enterarme que los Reyes Magos no vienen de Oriente, sino de la tienda de juguetes de Ricardo, el de la esquina. De esa tienda que tiene un escaparate grande, en el que dejábamos las huellas de nuestras narices al pegarnos tanto al cristal al escoger los juguetes a pedir entre los expuestos, incluso anotando la marca del fabricante para que el Príncipe Aliatar, el mensajero de los Reyes Magos, hiciese el encargo sin errores.

Fue duro, pero no había hecho más que empezar una carrera hacia un conjunto de decepciones, aunque yo entonces no lo sabía…

Ya cuando superé el mal trago y perdoné a Ricardo -él no tenía la culpa-, acompañé al Capitán Trueno en sus andanzas por la Edad Media, acompañado siempre por Goliat y Crispín. Pero entonces, poco a poco, casi sin darme cuenta, empecé a estar más pendiente de Sigrid, la novia del Capitán y Princesa de la isla de Thule. Pero de la misma manera que me fijé en ella, hube de abandonar toda esperanza de conquista: el dinero de la paga semanal no me llegaba para comprar el TBO todas las semanas y estar pendiente de ella el tiempo que se merecía.

Otro golpe doloroso, donde empecé a darme cuenta muy pronto, con apenas doce años, que el dinero y el nivel adquisitivo en un momento dado marcan el destino de un niño. Más tarde me daría cuenta, de que también marcan el destino de los hombres.

A partir de esta etapa se fue operando un cambio importante,y supe que no debía de buscar a mi princesa en los TBO de aventuras, sino en el mundo real.

Y fue entonces cuando apareció deslumbrante Carolina de Mónaco, esa Princesa que nos tenía a todos los adolescentes babeando, supongo que producto de una reacción por la unión de tres elementos: belleza, hormonas…y un castillo en un lugar que antaño fue refugio de piratas.

Por eso, cuando apareció en su vida  Stefano Casiraghi   me quedé con un palmo de narices y sin ninguna posibilidad de ser escogido ¿Que habrá visto Carolina en él, que no tenga yo?, me pregunté noche tras noche…durante unos días -pocos -, porque ya me iba endureciendo.

Así que dejé de buscar a mi princesa en el reino de otros y me centré en el mío. Pero las princesas de mi reino ya no son princesas de cuento; su sangre no es azul sino roja y por sus venas no circulan reminiscencias reales, sino células y componentes extracelulares, como a “todo quisqui”.

Descubrí dolorosamente que las princesas de mi reino no comen manzanas envenenadas, sino que te las dan a comer a ti; no besan ranas para romper el hechizo que lanzó la bruja, sino que huyen del bicho. Por eso he dejado de perseguir quimeras: porque he agotado el cupo de desencantos y he dejado de creer que existen.

¡Ya sé que yo tampoco tengo sangre real! y que si hubiese encontrado a la princesa de mi vida quizás no hubiese podido convertirla en reina, -cómo Felipe ha hecho con Leticia-, sino en reina del país de Nunca Jamás.

He vivido durante mucho tiempo con  ilusiones. Y cómo dicen por ahí: “De ilusiones vive el tonto de los…”

Y ese, hasta ahora era yo.

Partidos políticos renovados…por fin

partidos políticos renovados

Sobre esos partidos políticos

Cuando Jack Dorsey y sus socios crearon  Twitter, nunca pudieron imaginar las repercusiones políticas –por denominarla de alguna manera–  que  habría un día en España. Una España que sobrevivió a épocas pintadas de gris con toques coloristas en la Fiesta Nacional y en el Bernabéu, y a la que hoy para mirarla de frente y a la cara son necesarias unas buenas gafas de sol.

España ha quedado en manos de grupos y personajes que no están preparados para acometer una empresa de tanto calado como supone gobernar. Llevar el timón de un pequeño pueblo o de una nación, no es tarea fácil para nadie. Menos aún para quienes manejan un libro de instrucciones cargado de demagogia, falto de creatividad y sentido común.

Pero la culpa no es de quienes han llegado vendiendo humo y prometiendo lo imposible, sino de quienes han ostentado el poder y han gobernado este país dando por hecho  el ciclo de ocho años y por buenas las amenazas del cuento del lobo, sin tener en cuenta el final.

Todos los partidos políticos de reciente de creación tienen –al menos–, dos  cosas en común: la juventud y la falta de frescura. Y la juventud se mueve como pez en el agua por las redes sociales y ahí es donde han pillado a los que, henchidos de experiencia, menospreciaron el poder de Internet y de algunos canales de TV en frecuencias raras. Y no es que estos otros partidos políticos que se dedican a comer durante un ciclo y al siguiente permanecen aletargados haciendo la digestión y observando cómo come el otro no tengan jóvenes que se muevan por estas tecnologías, es que sus jóvenes no supieron –no pudieron ver– el potencial de las mismas para, políticamente hablando, crecer. Y respecto a la frescura, tienen la misma que el pescado de lonja un domingo por la tarde.

Y por culpa de quienes se turnan por ciclos, nos vemos en manos de inexpertos hinchados como pavos que se creen que lo saben todo y que han entrado en las instituciones como elefantes en una cacharrería.

Y por culpa de esos políticos que han estado medrando durante décadas, muchos de esos jóvenes –preparados o no–que no encontraban salida laboral, han decidido dedicarse a la política y mover las sillas que algunos creían propias después de haberlas calentado con sus almorranas legislatura tras legislatura.

Y por culpa de esos políticos que han estado medrando, hemos de padecer  meses de aclimatación al cargo, palos de ciego  y cambios continuos de criterio  de los recién llegados que ya pueden dar rienda suelta a todos sus rencores y frustraciones desde el “otro lado de la barra”.

Vamos viendo cada día que pasa detalles de lo que nos espera: las trastadas y golpes de autoridad de Colau en Barcelona, los palos al aire, los cambios de parecer y la doble personalidad de Carmena en Madrid, el intento de ignorar la definición de consenso municipal de Kichi en Cádiz, los detalles autoritarios e intentos de  control en los transportes públicos propios de mandatarios de repúblicas bananeras de Iglesias…

Pero tranquilos; el futuro tiene pinta de ser más claro. Los partidos políticos clásicos, esos que se alternaban manteniendo los asientos calientes, han descubierto por fin el poder de Internet y la capacidad de movimiento de masas que tienen las redes sociales, y sus líderes –a través de su equipo, claro– ya tuitean para el personal. Ahora han decidido que quieren que los sintamos más cercanos, más de carne y hueso. ¿Será que se acercan elecciones?

Y  el sumun del cambio y la renovación viene dado por un nuevo logo del PP, soplo de aire fresco para una imagen desgastada. Si además, aparecen en el hemiciclo vestidos con look casual, con media barba descuidada y coleta, tendremos lo que necesitamos: una clase política renovada . O eso quieren que creamos.

“Mi única esperanza radica en mi desesperación”

Jean Baptiste Racine

El cuento de Cataluña

El cuento de Cataluña

Cataluña

Erase una vez una comunidad de gran riqueza industrial, largas y cuidadas costas e interior verde, de una belleza sin par. Sus hermosos edificios históricos se alzaban majestuosamente entre los modernos, para regocijo de los visitantes. Tenía grandes sueños de libertad, pero no le servían de nada: estaba clavada a una nación de gran envergadura e Historia, que cortaba de raíz  cualquier intento de volar y correr. Solo cuando esta Nación le invitaba y le daba pie para contonearse, esta comunidad y su ama y señora, la nación, corrían, saltaban y se exhibían juntos por todo el mundo.

Era la Comunidad catalana, de etimología incierta y de significado “tierra de castillos”, y estaba orgullosa de su nombre y así se lo decía a sus amigos. En realidad era una soberbia comunidad. Así lo afirmaban todos los que venían a visitarla.

Es posible que estas alabanzas se le subieran un poco a la cabeza a la comunidad y le acarrearan extraños pensamientos.

El caso es que una hermosa mañana, justamente cuando la nación estaba ocupada arreglando otros asuntos, le dijo a otras comunidades que estaban en su misma situación:

-¡No estoy tan a gusto con vosotras. Sois tan aburridas, tan…, tan…, insignificantes. ¡Miradme! Yo soy tan rica y con tanta historia. Y ya sé que pertenezco a una nación. Mis gentes y mis tierras son dos perlas! Soy una maravilla!. Así lo dice la gente. No cuadro con vosotros y, por eso me marcho. Sí, me marcho. Tengo los parientes más distinguidos del mundo. Voy a buscarlos y a vivir con ellos. Viven en un hermoso continente, donde todos tienen la rimbombante categoría de nación. Yo ya estuve allí alguna vez con mi dueña, que me condujo y me presentó. Pero ahora iré sola.

-Mm, Mm, Mm, -gruñó la sencilla y modesta Castilla-la Mancha. Pensativa y preocupada y, sinceramente afligida, contempló a la intrépida comunidad, mientras decía: será mejor que no lo hagas, Cataluña. No creo que halles parientes en el continente. También yo estuve allí. Los países que lo integran, no se parecen a ti, ni a mí, ni a Madrid, ni a Andalucía…

-Desde luego no se parecen a ninguno de vosotros- dijo Cataluña desdeñosa-, pero son exactamente iguales a mí.

Parecidos nada más, -dijo Castilla -La Mancha modestamente- muy parecidos pero iguales, no. Ellas son naciones y no están sujetas a ninguna nación, como tú.

-¡Me voy!-dijo Cataluña altanera-. Me iré de esta nación, tan pronto como sea necesario.

-No lo hagas- le previno Castilla-La Mancha de nuevo. Solo te acarreará contrariedades.

También Madrid movió dubitativamente la cabeza, y Andalucía afirmó una y otra vez que jamás escaparían de su nación. Pero Cataluña persistió en sus trece con sus obstinadas ideas. Dirigiose de nuevo a Madrid, Castilla- la Mancha y Andalucía:

-Seguidme. Me hallaréis junto a Bruselas. Intercederé por vosotros cerca de la familia. Y quizás se os permita ondear vuestra bandera de uno de los prestigiosos palos del edificio de la Unión Europea

Y al tiempo que decía esto, tomó impulso y salió rodando de su sitio en la nación. Atravesó los Pirineos,  rodó montañas abajo y se precipitó a Europa.

¡Mira que corre por allí!- gritaron Francia e Italia, que estaban jugando a la pelota.

Y una de ellas tiró la pelota hacia Cataluña, pero no acertó y ésta siguió corriendo.

En la esquina de la calle había un policía que tan pronto extendía en el aire, el brazo derecho como el izquierdo.

“¡Curiosa gente”-pensó – y siguió presurosa hacia adelante.

Siguió corriendo sin más tropiezos, al edificio de la UE. Estaba rodeado por un seto vivo de rosales en flor, y, en su centro se elevaba hacia lo alto una hermosa fuente. Y allí estaban las banderas de todos los países pertenecientes a la Unión Europea. Casi eran tan hermosos como ella…

-Seré el país más hermoso de todos-pensó. ¡Como se alegrarán de tenerme entre ellos, cuando lo sepan!

Corrió pegadito al seto de rosas y se apretujó entre los ramos erizados de espinas. Una vez allí gritó:

-¡Ya estoy aquí! ¿No me conocéis?

Una nación vieja y fuerte, que estaba delante de él alzó la vista.

-¿Quién está ahí?-preguntó curiosa.

-Me llamo Cataluña- dijo la comunidad, inclinándose respetuosa-.Busco a mi familia. Quisiera instalarme aquí -¿Pertenece usted por casualidad a la Unión Europea? Me alegraría mucho.

-¡Hay que ver!- dijo la nación verdadera-. ¡Que este busque a su familia aquí! Si, si pertenezco a ella. Me llamo Alemania y soy nación desde mi nacimiento. ¿Comprendes amiga?

-Una comunidad no ha existido jamás en nuestra familia. Nosotros somos naciones fuertes y poderosas y nos mantenemos unidas para ser más fuertes e intentar ayudarnos entre nosotras.

Alemania habló fuerte y recio y todas las demás naciones pertenecientes a la UE se acercaron presurosas, pues las naciones son enormemente curiosas. Las más curiosas empezaron a empujones, maltratatando a la pobre que se llevó un susto de muerte. En verdad, que este recibimiento no lo hubiera sospechado jamás.

Entonces con gran barullo, empezaron las naciones a gritar:

-¿Qué quiere ésta?

-¿Quedarse aquí…?

-¿Instalarse con nosotros?

-¿Su familia? ¡Qué desvergüenza!

-¡Echadla!

-¡Fuera! ¡Largo de aquí!

-¡Alto ahí!- aconsejaron las más prudentes de las naciones-. Quizá sea de los nuestras. Interrogadle  sobre las cuatro grandes preguntas de las naciones.

Se acercó una vieja nación, y le preguntó en tono solemne:

-¿Sabes trabajar en equipo? ¿Puedes vivir con tus ingresos? ¿Puedes crear un desarrollo sostenible? ¿Puedes ser fiel a tus aliados?

Nada de esto sabía hacer la pobre Cataluña. Solo sabía gritar y protestar. Y esto es lo que hizo cuando todas las naciones arremetieron contra ella, arrancándole árboles y yerbas. Y quien sabe lo que hubiera sucedido, si la vieja guardia no hubiese acudido al oír tal barullo.

-¿Otra vez de pelea? ¡Qué necias sois! Siempre peleándose entre ellas.

La pobre Cataluña, se levantó y se alisó los desperfectos. Se apretujó contra el arbusto que crecía junto al seto. ¡Ah, que infeliz se sentía! ¡Y con qué ansia deseaba regresar al calor de su nación, junto al resto de las comunidades. Pero no se atrevía a emprender el camino de regreso. ¡Se encontraba tan débil y alicaída!

-¡Ah, mi buena Castilla-La Mancha, ojala hubiera seguido tus consejos!,- lamentose para sí. Y se le cerraron los ojos de angustia, de pena y de cansancio.

A las doce, al acabar la reunión, la nación se echó un vistazo de arriba a abajo para cerciorarse que todo estaba bien, y palideció de sorpresa. Allí estaban, Castilla-La Mancha, Madrid, Andalucía y el resto de comunidades y territorios, pero faltaba Cataluña.

Miró por todos lados, esperó con ansiedad a que se levantara la bruma, por si estaba oculta, pero nada. Cataluña había desaparecido. Se había ido.

Cataluña mía,- sollozaba la Nación. No había consuelo para España, que siempre había deseado la unión de sus gentes y territorios.

Y se acordó de que el lugar favorito del paseo de Cataluña, era el de Europa. Siempre desde que le enseñó el camino, Cataluña había querido hacer el camino sola, a pesar de que lo tenía prohibido por la Constitución.

Así que después de algunas gestiones, se enteró que había pasado por Francia, y que se la había visto por última vez en el momento de la agresión de las otras naciones.

Sin perder ni un minuto, nuestra nación salió en busca de la comunidad perdida, y la encontró exhausta y si fuerzas, escondida detrás del seto, en el arbusto, y la abrazó, como solo una Madre Patria sabe hacerlo.

Cataluña tuvo que recibir un lavado de reparación general. Le plantaron nuevos árboles, y le crecieron  nuevas yerbas, que taparon las heridas de la aventura.

Solo una cosa cambió: ya no tuvo más ansias de andar sola por el mundo, ni volvió a hablar más de sus distinguidos parientes de la Unión Europea.

La polémica del Toro de la Vega:celebración y protestas taurinas

Toro de La Vega

Polémica en el Toro de la Vega 2015

Este post está actualizado en este año pero he decidido mostrarlo de nuevo, más que nada para demostrar de forma clara que nada ha cambiado desde el año pasado  a este, a excepción del reo: Rompesuelas de nombre, seis años de vida y seiscientos cuarenta kilos de peso.

Por lo demás, todo sigue igual: las gentes de Tordesillas defendiendo el maltrato animal en aras de una tradición, cuando en realidad lo que defienden es la inyección económica, tanto a las arcas municipales como a las particulares.

Por otra parte tenemos a un Partido Animalista que aprovecha para subirse al carro publicitario que supone la “defensa a ultranza” de la vida del animal sacrificado en Tordesillas. Sin embargo parece que los “correbous” o “los toros de fuego” de tradición catalana no les importan un comino: los toros en Cataluña no sufren -parece ser-.

Sin duda “la demagogia” se ha instalado en todas las acciones que admiten una “visión contestataria”, cuando deberían estar motivadas por sentimientos verdaderos e interés por la vida, pero claro, hay actitudes que no atraen votos ni inversores.

Seguramente esta semana habrás oído hablar de la polémica surgida de manera virulenta, más si cabe que en años anteriores, así que no te pierdas nuestro exclusivo vídeo en el que te hablamos del comienzo de esta tradición, así como de las actitudes de los dos bandos que se enfrentaron: aquellas asociaciones que se manifestaron y los propios habitantes de Tordesillas que todavía siguen defendiendo este evento, para muchos un sacrilegio. No te pierdas las imágenes exclusivas que adjuntamos al final del vídeo, las mismas que tomaron PACMA de la brutal agresión al toro.

La actualidad de Tordesillas de este año, sin embargo se ha vuelto mucho más cruda; hay quien piensa que en el siglo en que estamos mantener esta tradición es una atrocidad y muchos de sus habitantes viven enfrentados.

Tradición cumplida en el 2014

De nuevo, se ha matado un toro que rondaba los 600 kilos, cuyo sufrimiento le hizo abalanzarse y correr sin rumbo fijo por los confines de La Vega, llegando a herir a cuatro personas  de las que una está ingresada con un pronóstico grave; todo ello ante la mirada de los antitaurinos que quisieron frenar el acoso de 45 lanceros, sin suerte, debido a la actuación de la Guardia Civil que facilitó “la hazaña” a uno de los lanceros que  mató al toro con tres golpes de lanza. Otro año más se ha cumplido con el ritual del tristemente famoso Toro de la Vega.

La Tradición en el año 2015

El toro de nombre “Rompesuelas”, tiene una edad de seis años que ha pasado en semilibertad en  un  campo de Badajoz y está a punto de morir alanceado debido a una tradición centenaria,  que a pesar de las voces alzadas en contra parece que continúa sumando años desde el siglo XVI.

Los Partidos Animalistas presentarán un recurso

PACMA ha sido uno de los partidos animalistas más presentes este año en el Torneo del Toro de la Vega, intentando proteger a los toros que se iban a sacrificar. Ellos seguirán participando en la lucha, presentando un recurso que tomará forma y presentación en la Delegación Territorial de la Junta de Castilla y León, tomando las primeras medidas contra una celebración que la mayoría de los integrantes define como una gran aberración, molesta para la mayoría de la sociedad. El viernes, día 19 de septiembre será el día escogido para mostrarlo.

Los ciudadanos de Tordesillas

Éstos también han manifestado su opinión observando el revuelo que estuvieron causando a lo largo de estos días. Incluso han entrado en programas de máxima audiencia como “Sálvame” (en este caso Pedro Sánchez, el alcalde) para argumentar que el evento es totalmente legal y autorizado, trasmitiendo historia y cultura popular, manifestándose debido a un comentario que realizó Jorge Javier Vázquez, expresando que: “No entiendo cómo siendo socialista puedes permitir el espectáculo del Toro de la Vega. Mi conciencia me impide votar en las próximas elecciones a un partido que permite esto y que siga con esta barbarie” Otros, como Julio Villarrubia, han pedido diálogo, para que en los próximos eventos del año que viene se realicen con normalidad.

El tema de reflexión ahora es: ¿Consideras o no a esta fiesta un símbolo socialista o por el contrario uno de los iconos de la identidad española? ¿Crees que es un tema puramente político? Muchos ya están debatiendo a raíz de estas preguntas y desglose.

La utilización política del toro en Cataluña

No hay duda de que el toro está íntimamente ligado con la cultura nacional, por lo que surgen movimientos encaminados a preservar al toro del sufrimiento a que es sometido en aras al espectáculo y la tradición, esgrimiendo razones que pueden convencer o no. Pero un ejemplo de hipocresía y desfachatez política es la prohibición de algunos espectáculos taurinos en Cataluña para la defensa del toro, a la vez que se mantienen otros esgrimiendo la tradición.

Tras haberse aprobado en el Parlamento de Cataluña por 68 votos a favor, 55 en contra y 9 abstenciones, a partir del 1 de Enero de 2012 quedaron terminantemente prohibidas las corridas de toros en Cataluña, uniéndose así a Canarias que, para entonces, ya llevaba desde 1985 sin celebrar ninguna corrida.

Como era de esperar, esta noticia levantó más de una ampolla y, hasta día de hoy, sigue siendo un tema más que polémico. Querían que con esta nueva ley en Cataluña no se crearan nuevos motivos de conflicto entre Cataluña y el resto de España y así lo hizo visible José Montilla en su momento, declarando que esperaba “moderación y sentido de la responsabilidad”.

Lo cierto es que, dos años más tarde de que esta ley se pusiera en vigor, se ha respetado al máximo, le duela a quien le duela, la no existencia de corridas de toros en Cataluña pero la realidad es que, haber retirado las corridas de toros no ha supuesto el final del maltrato animal, en este caso de los toros, en la Comunidad Catalana.correbous-ok

Y es que, en esa ley solo se hablaba de corridas de toros que no de festejos taurinos que siguen siendo legales en todo el territorio catalán, concretamente, aquellos festejos taurinos que sean tradicionales o, dicho de otra forma, en Cataluña está permitido maltratar toros siempre y cuando no sea por motivo tradicional y así se aprobó dos meses más tarde de la ley anterior. Al final, acabaron consiguiendo lo que en teoría no querían, es decir, un motivo más de separación entre Cataluña y España pues las corridas de toros pertenecen a España y los festejos conforman la identidad catalana.

De esta forma, los tradicionales “correbous” catalanes se siguen llevando a cabo, cuya posibilidad de prohibición sería meramente una cuestión política que no se lleva a cabo pues tendría un coste político muy alto.

Los correbous se celebran, principalmente, en la mayoría de las poblaciones del sur de Tarragona y existen diferentes “modalidades” de correbous.

Por un lado, el toro de fuego o embolat, muy conocido en la población de Amposta, aunque son varias las que lo festejan, y cuya mecánica principal es la de incendiar los cuernos del toro o, incluso, en algunas ocasiones, se le colocan fuegos artificiales en los mismos y, posteriormente, se les suelta en la calle o en una plaza. Los resultados son numerosas quemaduras sobre el animal en los ojos, el morro y el cuerpo.

Otra de las modalidades es la del toro ensogado, muy popular en Cases d’Alcanar, y consiste en arrastrar al toro por las calles amarrado de los cuernos.

Por último, aunque estas solo son las más destacadas, están los toros al mar cuya diversión se basa en perseguir y acorralar al toro hasta que, o bien se resbalan y caen al mar, o bien, presas de la desesperación, se lanzan ellos mismos.

Todo esto sin contar, lógicamente, con los tradicionales encierros, cuyo recorrido hasta la plaza es un suma y sigue de golpes, tirones de rabo y demás salvajadas muy propias del siglo en el que vivimos.

Zonas como Miami Platja, Santpedor, Badalona, Mas de Barberans o Sant Carles de la Rápita, entre otras muchas además de las anteriormente nombradas, tienen una larga tradición en este tipo de festejos.

En definitiva, según los políticos catalanes “La Fiesta Nacional” es abolida porque hace sufrir al animal, sin embargo, las fiestas populares con llamas, fuegos artificiales, tirones, golpes y cientos de personas aterrorizando a estos animales, no.

¿Incoherencia o intereses políticos?.

Pregunta fácil, ¿ no?

Violencia de Género, un mal mayor

Violencia de género

La llamada violencia de género lleva existiendo desde el mismo momento que los hombres han puesto los pies en la tierra.

Veintiocho siglos de violencia de género

En una escena de violencia puede verse a Cornelio dando muerte de un solo golpe a Julia y a su amante cundo fueron pillados infraganti por su marido.

En otra, puede verse a un grupo de romanos dando muerte a un hombre como castigo por haber violado a una mujer libre. En caso de haber sido una esclava, debería de haber pagado una multa por su valor.

Corría el año 753 AC cuando Rómulo gobernaba en Roma y se aprobaron las Leyes Castigo que aceptaba y toleraba que el marido golpeara con una vara a su esposa.

Como puede verse, la historia de la violencia de ésta índole se remonta a veintinueve siglos y desde entonces, se han ido desarrollando leyes positivas que han desterrado las costumbres ancestrales y están enfocadas a la protección de las víctimas y a la obtención de ayuda para los delincuentes.

Como digo, veintinueve siglos después, la igualdad entre hombres y mujeres va más allá de una actitud políticamente correcta impuesta o adquirida por las declaraciones universales de igualdad. El camino de esa igualdad se va recorriendo a través de la puesta en marcha de tendencias socioculturales que circulan con seguridad y fuerza hacia un futuro. Un futuro más o menos cercano, sometido en parte a  los impedimentos existentes entre hombres catalogados y que ejercen como “machistas” y mujeres catalogadas y que ejercen como “feministas”. Estoy convencido que entre “hombres y mujeres sin más” el acuerdo estaría a la vuelta de la esquina.

Si abandonamos por un momento los desencuentros entre ambos géneros en la mayor parte de la vida comunitaria, los verdaderos problemas y los desencuentros fatales entre hombres y mujeres vienen dados por la violencia entre ambos, en los que casi siempre –y aquí sí interviene la genética– sale más perjudicada la mujer.

Abajo dejaré el enlace para quienes quieran ampliar su conocimiento respecto a los datos siempre interesantes y dolorosos ya que no debemos olvidar en ningún instante que detrás de cada dígito se encuentra una llamada angustiosa y un drama de una persona agredida,  que como único recurso ha tenido que recurrir a estamentos y personas desconocidas.

Si recurrimos a las frías estadísticas de la Delegación del Gobierno para la Violencia de Género, podemos observar que actualizados los datos al 31/05/2015, las visitas que figuran en el contado son: 28854.

Sin título

En el año que corre como liebre, el año 2015, han hecho uso del teléfono 016 habilitado para las personas con problemas  un total de 21.057 mujeres. Las llamadas efectuadas por familiares o personas allegadas de esas mujeres en peligro, han sido de 7.462 personas.

El resumen de los datos provisionales de violencia  con hechos consumados derivados de esas 28.519 angustiosas llamadas, podéis verlas en el resumen de datos provisionales de víctimas mortales por violencia de género. En este caso, los dígitos no se limitan a numerar las llamadas angustiosas de mujeres en peligro, sino de las mujeres que por diversas circunstancias no han podido ser rescatadas de las manos de esos asesinos.

Recuerdo cuando pisé Cuenca por primera vez y esa sensación de sosiego e historia que esa bonita ciudad causó en mí, me acompañará durante el resto de mi vida. Los mismos motivos que me llevaron a ella –profesionales-, hace unos meses me alejaron de ella, aunque tan solo de manera física: su luz, su olor y sus maravillosas gentes que me acogieron desde el primer instante, han penetrado tan dentro de mí en los doce años que duró mi estancia,  que esa luz me guía, ese olor es mi perfume favorito y esas gentes, mis amigos.

Por ello estoy doblemente triste e indignado, como lo están los conquenses por el horrendo hecho acaecido estos días. Laura y Marina ya no podrán formar  parte del paisaje de esas callejuelas ni del colorido de la Plaza Mayor que dentro de poco más de un mes se llenará de miles de peñistas celebrando San Mateo, entre los que cada año me suelo encontrar yo, y donde todos –también quienes no las conociéramos personalmente–, las echaremos de menos sobretodo, porque esta desgracia ha ocurrido en una ciudad en la que la solidaridad y la amistad vienen de tan antiguo como las piedras en las que se sustenta.

D.E.P

Quisiera referirme a la generación callada

La generación callada

La generación callada

Quisiera referirme con ese nombre a toda la generación callada que, desde 1990 hasta nuestros días, ha completado un ciclo completo prejubilada y que jamás han pegado un chillido para protestar por algo  -perdón me equivoqué-, creo que se trata simplemente de no protestar.

Quisiera referirme de esa forma a toda esa generación que lleva prejubilada desde hace 25, 20, 15 y 10 años y que no han hecho otra cosa que vivir, a su manera, pero vivir al fin y al cabo.

De esa forma, callada, han estado años y años sin abrir la boca, vamos, sin decir “esta boca es mía”, sin que fuera con ellos la crisis, ni la social ni la profesional, sin dar un solo grito y finalmente viviendo del trabajo de todos los que han tenido en su mayoría absoluta la obligación del mismo y de “buscarse la vida” como fuera posible.

Esa generación callada, muy callada, que proviene de la banca, de las eléctricas, la minería y la pesca en su mayoría.

A ver quién protesta el primero.

Esos miles, cientos de miles de patriotas que se “cansaron de tanto trabajar” durante  menos de treinta años principalmente y a los que lamentablemente hemos mantenido el resto de los perpetuos trabajadores incansables que son y somos todos los demás.

No puede haber mayor desasosiego que ver a uno de esos que encima de estar prejubilado todavía se dedica a “chollear”,  eliminando la posibilidad de que otro trabajador perpetuo lo haga y pueda ganar el sustento.

El sueldo del silencio podría llamarse.

La generación callada -como no-, y bien callada por culpa de la demencia incongruente de muchas empresas y multinacionales de todo tipo que han fomentado esa forma de vivir: la del silencio de la prejubilación.

La generación silenciada por la irresponsabilidad de gobiernos faltos de buenas maneras de gestionar, o sea, más de lo mismo.

Una generación que, sin realizar mucho consumo, llevan de vacaciones decenas de años. En fin, una generación callada y perdida a todos los efectos.

Puede parecer que estudiaron para ello, pero me parece que no es así.  Lo que pasa es que, como dicen en mi pueblo: “cuando eran niños vivían enfrente de una escuela de pago”.

Bueno, no obstante puedo estar equivocado.

Posteado por Valle

Valle

Arturo y el charco en el camino

Arturo y el charco en el caminoTodo iba bien, todo normal, hasta que  Arturo se encontró con un pequeño charco en medio del camino.

Realmente molesto, miró a su derecha y vio unos arbustos de flores blancas y hojas espesas que a duras penas ocultaban unas amenazadoras espinas que le hacían imposible rodearlo por ese lado.

Al lado izquierdo, un empinado talud de rocas sueltas que amenazaban con rodar hasta el fondo de un escarpado río, daba a entender a las claras que tampoco pasar por  ese lado era  alternativa.

Se quedó pensativo mirando, ora el pequeño charco, ora sus botas. El charco era gris con apenas un dedo de agua clara por su parte superior que dejaba ver sin dificultad el fondo de un gris claro. Más ancho que largo, el charco ocupaba todo el camino, por lo que –desechando bordearlo–, las únicas alternativas eran, o aventurarse y pisar el charco  o dar vuelta atrás y buscar un camino alternativo.

Miró sus botas relucientes, impermeables, resistentes, pensadas para el duro andar por esos vericuetos que el destino se empeña en poner a veces ante los elegidos para ayudar a los demás a liberarse. Y pensó que estaba preparado, cómo estuvieron otros tantos antes que él para luchar contra los tiranos empeñados en hacer callar al pueblo: los demás, equivocados y confusos no cuentan.

Arturo ha decidido que ha  llegado el momento, porque después de tantos años de ardua tarea de aleccionar y educar a generaciones, estas ya tienen edad de demostrar  con un voto que han sido aplicados. El resto del adoctrinamiento lo hace el bombardeo mediático perenne y cansino de los medios de comunicación  afines comprados para la causa.

No puede esperar más. Aquellos chiquillos iniciados y criados con la doctrina, hoy se han hecho votantes, y los votos son los que cuentan. No puede esperar más, porque las cosas tienden a mejorar, las personas de sangre encendida y reacciones viscerales tienden a volverse reposadas y serenas y con sentido común, todo perdería sentido.

Miró hacia adelante y vio un camino de huida. Miró hacia atrás y reconoció un camino ya pateado que había resultado estéril sin provecho ninguno. A un lado, espinas lacerantes; al otro, un talud con peligro de despeñarse…

Así que Arturo, después de mirar sus botas brillantes y la poca entidad de charco que lo tenía pensativo, decidió seguir adelante y cruzarlo. Se metió en el charco con el arrojo que da no tener otras opciones, y al poner su pie en el fondo se dio cuenta de que el charco -que aparentemente era seguro-, en realidad era una trampa de arenas movedizas en las que se quedó atrapado sin posibilidad de salir. Y  desapareció para siempre engullido por un charco.

Y Arturo, el que soñaba con figurar en los libros de Historia como liberador del pueblo oprimido de Cataluña por los opresores españoles del siglo XXI, quedó relegado a un párrafo de un libro de sociología de la universidad, en una asignatura troncal, no tanto por su trayectoria política ramplona y torticera –que también–, sino por su previsible y vulgar final.

Las marisoles, los zapatas y las meonas

marisoles, zapatas y meonasNos ha invadido en un tiempo casi record una nueva especie que se estaba gestando en algún agujero negro. Son fácilmente reconocibles por su actitud campechana, su desvergüenza, desparpajo y desprecio a todos los valores éticos, cívicos y buenas costumbres: las marisoles, los zapatas y las meonas.

De las “marisoles”, cuyo icono es la famosa Marisol “la roja”, poco que decir, a excepción de la cobardía que suele acompañar a estos elementos amparados por las sombras de los tugurios donde suelen moverse. Ahora, probablemente porque se ha encontrado con un “cargo político” –quien lo iba a decir, eh–, se debate entre justificaciones donde no faltan “malos momentos personales” que –entenderlo–, con insultos  y faltas  de respeto a personas e instituciones se ayudan y mejora mucho la  terapia.

Tienen estos elementos la suerte, de que la libertad se ha ido  instaurado en todos los estamentos sociales y que la inercia del cambio nos ha hecho pasar de frenada, y eso ha permitido que haya quienes piensen que izando un palo con cualquier trapo de colores enarbolan la bandera de las frustraciones y podredumbres sociales y no  las suyas propias,  lo que les convierte en iconos de su tribu.

Luego, después de haberse despachado y no haber dejado títere con cabeza, un día les toca un iluminado de tres al cuarto, que les premia su irrespetuosa actuación con un sillón. Y ahí empiezan sus problemas, tarde por desgracia, pero ahí es donde se ven en el ojo del huracán llegándoles las tempestades que sembraron tiempo atrás.

Reculan ante la posibilidad de que la presión mediática logre echarlos de la silla que les han puesto a su nombre y joderles la jugada maestra. Así estuvo a punto de ocurrirle al Zapata, ese valiente que hace chascarrillos sobre hechos terribles que algunos aún recordamos en imágenes. Quien puede olvidar aquellas imágenes en blanco y negro de televisión con la madre y la hija despedazadas sin miembros en mitad de la carretera.

Pero nada les importa. De nada se arrepienten: ni de lo que hacen ni de lo que dicen. Como máximo pueden susurrar alguna excusa sobre los hechos empujados por la posibilidad y el miedo de ser excluidos de esas instituciones que por ética y decencia debería de rechazarlos “de facto”.

Y también –como no–, hemos de convivir con las meonas incívicas que hacen sus necesidades en mitad de una calle pública sin ningún pudor. No es que vayamos a asustarnos de que una roja pueda mear de pie ya que al fin y al cabo algunas siempre fueron “muy machos”, pero quizá se le tendría que caer la cara de vergüenza cuando deba de “dar la cara” en algún acto público-administrativo. Y por cierto, quizás las ordenanzas municipales contemplaran algún tipo de correctivo a ese acto incívico y asqueroso, no por natural sino por fuera de lugar. ¿No alcalde?