Creo que tenemos un problema

tenemos un problemaTenemos un problema

Voltaire definió la historia como “el relato de los hechos que se tienen por verdaderos, al contrario de la fábula, que es el relato de los hechos que se tienen por falsos”.

Hay una vieja aporía que se ha intentado resolver entre hechos meramente pasados y hechos o fenómenos históricos, los cuales habrían logrado una permanencia virtual que les permitiría de alguna manera gravitar en el presente.

Dicho esto, vemos un nexo de cohesión entre los hechos pasados y el presente y de igual manera, los hechos presentes condicionarán el futuro. Cualquier tipo de sociedad desde la más primitiva hasta la presente aparece regida por normas, integradas todas ellas en grupos: normas morales, normas jurídicas y normas de uso social.

Sin remontarnos más allá, la España del siglo XXI está viviendo las réplicas de los sismos ocurridos en el siglo pasado: inestabilidad política y social en su primer tercio, origen de una Guerra Civil de 1936 a 1939, producto de esa inestabilidad social y política. A grandes rasgos, así se “coció” todo:

“…la democracia en España había elegido al régimen republicano con sus votos dejando fuera del Gobierno a un PSOE. Expulsado de los lugares que les permitían el libre acceso a las arcas públicas y a fondos del Estado, iniciaron una criminal sublevación contra el sistema democrático y por ende, contra la mayoría de los votos de los españoles…”

La tan denostada dictadura del General Franco entre 1939 y 1975:

“…los problemas políticos y sociales de la sociedad española dividida en dos bandos motivaron la Guerra Civil española en la que las derechas defendían una sociedad conservadora donde lo social, lo político y lo religioso formaran un todo en uno. En cambio, las izquierdas tenían como meta la rotura de las estructuras existentes hasta entonces…”

El nombramiento de Juan Carlos I como rey;

“Franco nombra oficialmente a Juan Carlos como sucesor a través de la Ley de Sucesión de la Jefatura del Estado de 1947 saltándose la línea sucesoria monárquica que pasaba por Juan de Borbón y Battenberg legítimo heredero del rey Alfonso XIII.

Esto enfurece a Don Juan que responde encolerizado al mensaje enviado por su hijo informándole de tal hecho desaprobando tal acción. Don Juan Carlos fue proclamado rey el 22 de noviembre de 1975…”

La democracia, las primeras elecciones en 1977

“Con un PSOE aún en la ilegalidad, Suarez trató de negociar con todas las partes logrando finalmente el consenso; la figura del rey elegido por Franco tranquilizó al ejército a la par que causaba su malestar la legalización de un Partido Comunista precisamente en unas fechas que, respetadas por unos y mancillada por otros, sirvió de cortina de camuflaje…”

La Constitución en 1978

“Entre tres centristas, un socialista, un comunista, un nacionalista catalán y un aliancista, crearon un borrador de la Constitución del que surgió la actual Monarquía Parlamentaria…”

Tenemos un problema

Hasta aquí, el origen del problema, porque tenemos un problema al menos ya que algunos tratan de reescribir la Historia olvidando que está basada en hechos reales y verdaderos. En caso contrario, si se tergiversa la Historia entramos en el mundo de las fábulas.

Del caos político y social de buena parte del siglo XX ha surgido el caos actual. Los bandos, las derechas y las izquierdas vuelven a estar activos, los políticos prepotentes y demagogos y la sociedad, poco a poco, año a año, legislatura tras legislatura se sume en la desesperanza.

La Historia no se puede cambiar y es lo que hay. Lo que si se puede mejorar es el futuro pero ello pasa a través de mejorar el presente, algo que muchos han olvidado. La cohesión entre pasado y futuro nos hace responsables de nuestros actos, pero para ello debemos mirar más allá del horizonte. Somos escritores, estamos escribiendo el futuro y visto lo visto, con renglones torcidos. Si personajes públicos, demás responsables de escribir la la Historia hubiesen recapacitado y asumido que “tenemos un problema”, quizás hoy hablaríamos de “como mejorar”, en lugar de pensar como solventar.

Realmente, creo que tenemos un problema…al menos.

 

Un comentario en “Creo que tenemos un problema

  1. Vamos a empezar por decir que el problema existe y que habremos de resolverlo de la manera más sencilla que podamos aunque dudo que lo consigamos de esa forma fácil que quisiéramos todos.

    Para ello , y teniendo en cuenta que muchos quieren reescribir la historia, debemos reconocer que la república advino de forma absolutamente ilegal y que jamás el pueblo español votó la restauración de ese régimen.

    Este es un hecho que no necesita probarse ya que aquel 14 de abril de 1.931 se votaban unas elecciones municipales , es decir ni siquiera legislativas y mucho menos un referendum.

    La mujer no votaba.

    Por ello ahí se inicia el problema, el primero, la traición a la monarquía instalada en el poder y las famosas palabras de un rey débil ,triste y a la par colérico que decide marcharse por miedo a una confrontación entre españoles.

    Traición y error que años después desparramaron la sangre de cientos de miles españoles inocentes o no.

    Por lo tanto la república era ilegal.

    Olvidemos ese asunto y digamos que , contra esa república en mi opinión libertina y sangrienta, hubo no sé cuantos golpes de estado y asonadas dirigidas por el PSOE con el único objetivo de promover una revolución que, a la vista de todos y debidamente probada, estaba dirigida por el Padrecito Estalin.

    Por lo tanto el problema fue creciendo.

    Si la república era ilegal, si hubo tantos golpes de estado contra ella y con el país sumido en el caos ¿Cómo puede valorarse ilegal un levantamiento más contra el ilegal poder establecido?

    El problema se soluciona , por desgracia con guerra y muerte apareciendo uno nuevo, la dictadura.

    Unos años de crecimiento,una economía saneada, unos miles en la cárcel, melenas cortadas y la libertad en un puño.

    Pero llega la democrácia.

    Desde el momento que la democracia se instala nuevamente en España el problema dictatorial finaliza y creamos otro nuevo….la libertad, digo la mal entendida de la que hemos abusado hasta la saciedad.

    ¿Por qué digo que la libertad, esa que ganamos y nos dieron, es un problema?

    La respuesta podríamos darla todos y cada uno dependiendo de nuestra propia experiencia .

    No valen lamentos por lo que nuestros padres y abuelos consiguieron para nosotros y hemos tirado como un trapo sucio a la basura.

    Será hora , más bien, de levantar el ánimo y avanzar con firmeza hacia una solución que pase por NO dejar controlar el Estado a quién quiere llevarnos al caos del que he hablado.

    Estoy de acuerdo en lo que dices, tenemos un problema y no es otro que utilizar las urnas para destruirnos no para solucionar.

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