Dejen a nuestros mayores tranquilos

nuestros mayores tranquilosRespeten a nuestros mayores

Respeten sus pliegues y los vestigios de la grandeza de una vida vivida para nosotros. Se merecen, nos merecemos un país que deje a nuestros mayores tranquilos: se lo han ganado.

Reconozco que no me gustan las redes sociales y por eso no las comparto. Es una obsesión radical.

Y si tuviera que dar un motivo de ello, éste, sería demasiado fácil como para escribirlo aquí porque no considero esta web como una integrante más de esas redes a las que me refiero.

En fin, rarezas, solo eso.

La obsesión radical viene definida últimamente por esas redes que no me gustan y que critican a nuestros mayores y ancianos como si fueran mequetrefes del pasado. Digo del pasado porque, según los “jiliprogres del futuro”, son ellos quienes los han tumbado en las últimas elecciones votando al sistema PePeril  en masa ¡¡Anda ya!!

Digo del pasado porque según estos nuevos licenciados en la sinrazón, nuestros pensionistas, ancianos, viejos y mayores en general han pasado a constituirse en el último invento fascistoide  que impera en nuestro país.

He leído de todo, y casi todo malo.

¡Ojalá se mueran! dicen unos, ¡asquerosos pensionistas votantes de derechas! dicen los más.

Se olvidan de esos,  nuestros mayores que, haciendo frente a la peor crisis que está sufriendo este país, se han olvidado de la tranquilidad de su descanso merecido y han puesto sus ingresos para ayuda de sus hijos, nietos, sobrinos y familiares mientras mejoran las cuestiones económicas de los mismos.

¿Han visto las cifras de los que han salido de los geriátricos a petición de sus hijos y familiares?

Y solo por el dinero de la pensión.

La obsesión radical de muchos que, en las redes, se olvidan de quién los parió, cuidó y les dio lo mejor de su juventud mientras los jiliprogres se preparaban y culturizaban para utilizar esas mismas redes y llorar sus desventuras democráticas resultado de las votaciones, repito y no olvidemos, democráticas.

Parece que esa misma obsesión radical de muchos de nuestros nuevos licenciados, no en la vida aunque si en la cultura, utilizan sus libertades (ganadas por esos mismos ancianos que tanto insultan y critican) para intentar destronar al líder de nuestra propia verdad: LA LIBERTAD.

Quizá no deberíamos tener tanta, o quizá deberíamos cuidarla un poco más no vaya a ser……que venga el “hombre del saco” y nos la quite.

Lo dicho, un poco más de respeto por nuestros mayores que tanto nos han dado a sabiendas de que podíamos echarlo todo a perder…..algo que estamos haciendo.

Definitivamente, no me gustan las redes sociales.

Posteado por Valle

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Valle

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