Descontentos

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Seguimos echando un vistazo a la prensa diaria y sintiendo desazón. No importan las tendencias ni que el plano inclinado esté hacia cualquiera de los lados posibles, derecha o izquierda. Tampoco importan los grados de inclinación ni el perfecto nivelado de centro: la tendencia social avanza a pasos agigantados hacia el caos.

Análisis de grandes acontecimientos históricos, léanse revoluciones, de cualquier índole que hayan supuesto un antes y un después, han estado precedidas de signos y hechos que en principio fueron irrelevantes por sí mismos, pero que a la postre fueron decisivos. Hoy se estudian como una ciencia, como si del estudio de los fenómenos terrestres se trataran.

Da lo mismo que miremos hacia cualquier punto cardinal de España. Tampoco importa que se trate de analizar política, Iglesia, educación, economía, arte, medioambiente… tampoco que analicemos a políticos, curas, maestros, estudiantes, trabajadores, parados, hombres, mujeres, heterosexuales, homosexuales, católicos, religiosos, laicos, …españoles, nacionalistas, inmigrantes, emigrantes, mileuristas, dosmileuristas, prejubilados, jubilados, a los vivos o a los muertos…todos están- estamos- descontentos.

Políticos a trastazos deteriorando en vez de recomponer; la Iglesia por un lado machacada y por otro lado olvidándose del Mensaje encomendado; la educación convertida en arma arrojadiza y en herramienta de los políticos para llevar a su huerto privado a las futuras generaciones; medioambiente que solo es importante cuando afecta a intereses sin importancia; la  economía siempre dependiente de factores estratégicos y alejándose cada vez más de la tan deseada e imposible competencia perfecta que nos iría a todos tan bien; curas que estropean la imagen del clero cuando dejan fluir su lado humano; maestros en fase de extinción que tienen como sustitutos generacionales a quienes son incapaces de contestar a test que corresponderían a alumnos de 12 años; hombres incómodos en su cuerpo porque se sienten mujer; mujeres incomodas con su cuerpo y se transforman en feministas; heterosexuales preocupados por ligar y a los que los “homo” les importan un bledo; homosexuales que importan un bledo a loshetereo” y parece que eso les preocupa mucho porque están constantemente manifestándose para que los vean y los quieran; católicos cada vez más vilipendiados porque molestan a los laicos; laicos que parecen estar  molestos por serlo, pero solo en Semana Santa y en Navidad; trabajadores ganando cada vez menos y de forma más precaria; parados entregados a la pasividad, producto de la cansada búsqueda del imposible empleo; españoles hartos de nacionalismos y nacionalistas; nacionalistas hartos de España y de los españoles; inmigrantes de vuelta a su país de origen llevando como equipaje orgullo herido, derrota y un montón de euros de indemnización; emigrantes que han de abandonar España para aprender en el extranjero lo que no les enseñó  la universidad: a ganarse el pan; mileuristas maldiciendo su condición; dosmileuristas maldiciendo también  su condición; prejubilados que matan el gusanillo y el exceso de fuerzas que aún les quedan en empleos sumergidos; jubilados con pensión recortada y subidas anuales irrisorias; vivos preocupados porque vemos peligrar nuestra situación; muertos de hace ochenta años a los que no dejan descansar en paz…

¿Y con este panorama, que puede pasar? Pues nada. Que seguiremos conviviendo como si nada y todo esto formara parte del juego social tan moderno, evolucionado y democrático que nos ha tocado en suertes. Algunos, la mayor parte, seguirán viviendo día a día como si nada. Otros, como en antaño, empezarán a recogerse y emigrar hacia el campo donde al menos se puede plantar para comer.

Yo estoy mirando terrenos…

Acerca de Angel

Intento sobrellevar un tiempo emocionante para sus protagonistas, cansino para el observador, de inacabable ir y venir, donde no se ha sabido acotar un terreno de encuentro ni arbitrar unas reglas del juego por todos respetadas, porque fuesen respetables.

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