El retorno de los políticos

El retorno de los políticosEl retorno de los políticos

El próximo día  25 de mayo se nos hace  una nueva llamada a las urnas, esta vez para elegir a 54 eurodiputados entre un total de 751, al fin de integrarse en alguno de los grupos que conforman el arco parlamentario europeo. Ellos serán quienes tomen las decisiones sobre el futuro de 500 millones de ciudadanos europeos. Toda una fuente de poder.

Cuenta Erich Von Däniken en el “Retorno de los Dioses”:

Como «de la nada no puede salir nada», ni siquiera una edad de oro, hace falta un rey de algún tipo, un jefe, un resucitado, un redentor, un profeta; en otras palabras, alguien que tenga el poder suficiente para limpiar esta pocilga y para sacarnos de aquí

Las señales nos avisan que la clase política se está bajando del pedestal situado por encima de la rasante por donde se mueve el ciudadano común: reuniones de partido donde se plantean estrategias para que, los abusos de autoridad, los desprecios hacia los requerimientos y las necesidades de quienes habíamos puesto de manera Constitucional nuestra ilusión de futuro en manos de adscritos a los partidos políticos, desaparezcan como en un truco de David Copperfield .

Sin duda había necesidad de tomar medidas para paliar y frenar el descenso de la capacidad económica y del estado social hacia cotas superadas hacía bastantes años, pero las formas hay que mantenerlas. En nada perjudica al proceso, si se hace partícipe de las decisiones a tomar- o tomadas-, a los ciudadanos, no buscando un consenso imposible y utópico, sino cumpliendo una labor ineludible y olvidada: la información a quienes les hemos votado, básico creo yo, para que a la hora de afrontar los ciudadanos las medidas impuestas y siempre restrictivas, al menos, a la hora de ejecutarlas, saber el “por qué”. Creo que eso nos ayudaría a entender.

Pero los personajes  políticos que nos han tocado en suerte nos tratan como a ignorantes, como a títeres que sacan de la caja olvidada en el fondo del armario cada cuatro años para que volvamos a auparlos a su posición de privilegio desde donde comenzar el ciclo de “yo pienso, mando, y tú te jodes y obedeces”. Y esto ha de acabarse. Ha de acabarse esta forma de hacer política de trastienda donde los ciudadanos no tenemos acceso. Esta forma de hacer política, donde un simple “sin comentarios”, sirve de portazo al derecho de conocimiento de los hechos y decisiones tomadas en los que somos actores pasivos, y en muchas ocasiones, demasiadas,  “chivos expiatorios” de sus errores.

Ay, qué injusto es el mundo:

Pues a mí me va mal mientras a ti te va bien. 

El mundo sería mucho menos perverso

Si yo estuviera mejor y tú estuvieras peor.

Del “Retorno de los Dioses…”

Acerca de Angel

Intento sobrellevar un tiempo emocionante para sus protagonistas, cansino para el observador, de inacabable ir y venir, donde no se ha sabido acotar un terreno de encuentro ni arbitrar unas reglas del juego por todos respetadas, porque fuesen respetables.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *