Hora de estadistas con agallas

Hora de estadistas con agallasHora de hablar- estadistas

Hoy parece que ha sido un día de los que hay que poner en la columna del  “debe” en el libro de ruta para quienes quieren hacer de Cataluña un territorio propio, en el que las llaves de las cajas- la del dinero y la de los sellos- para acuñar a periodistas o personas significativas con “me sigue” o “no me sigue”,  quizás también con un pulgar, estén en su poder a buen recaudo.

A pesar de vislumbrar un poco de coherencia entre quienes quieren hacer uso  y enseña del Libro de la Constitución, no podemos evitar ver allá, a lo lejos, alguna señal que nos hace pensar que estos arrebatos sin orden ni concierto no hacen más que desconcertar- valga la redundancia-, al resto del “personal.”

Que Rosa Díez quiera poner contra las cuerdas a los socialistas obligándoles a mojarse, está bien, pero no es suficiente, como tampoco lo es la actitud de Rubalcaba de “nadar y guardar la ropa”, pensando los unos –UPyD– como apretar a los socialistas para seguir atrayendo a sus adeptos hastiados, y éstos, -los socialistas-, como contentar al electorado de Cataluña sin que se molesten en el resto de España, los otros socialistas, claro.

Aparte del cansancio que empieza a cundir en la ciudadanía por este tipo de enfrentamientos entre partidos políticos y lo que tenemos que aguantar viendo como se pasan el 90% de las legislaturas “haciendo guantes” o paripé, llámese como quiera, para a la hora de la verdad, hacernos ver un “combate sin golpes estudiados  técnicamente plausibles”, la verdad, poco más.

A Artur Mas está cerrándosele el círculo y quedándose sin el apoyo de Europa- que nunca tuvo-, ni el de empresarios, inversores, ni políticos que hasta hace poco iban de “palmeros”; se va quedando solo. Le vienen tiempos complicados y decisivos en los que España como Nación, tendrá que tomar medidas que pongan las cosas en su sitio para lo que, sin duda, nuestro Gobierno, ha de tomar decisiones políticas dignas de estadistas con agallas.

Esperemos que en esos momentos, Mariano Rajoy deje de actuar como un buen gallego que es y, actúe como un buen Presidente del Gobierno de toda España y de todos los españoles.

Acerca de Angel

Intento sobrellevar un tiempo emocionante para sus protagonistas, cansino para el observador, de inacabable ir y venir, donde no se ha sabido acotar un terreno de encuentro ni arbitrar unas reglas del juego por todos respetadas, porque fuesen respetables.

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