Los candados del amor

Amor-Princess on windowUna de las características comunes a todas las civilizaciones, es el uso del fetichismo, magia, esoterismo o cualquier otros tipos de medios al alcance que atraigan a la persona objeto de deseo mediante “ritos atrayentes”; después, se pasa a la fase llamada  “ritos de amarre” para mantener a esa persona al lado, tratando de evitar que en un momento dado se vaya; por último, solo queda demostrarse el uno al otro el amor como los pichones.

La primera parte del rito, atraer al ser deseado, comienza por hacer uso de lociones atrayentes bajo una luz rosa y,  que después de varias oraciones y pedir permiso  al Ángel de la Guarda, con  unas gotitas en la frente, en las manos, rodillas y pies, tu amado/a, no se resiste más allá de un plazo de nueve a trece días. No olvidemos que esta pócima solo es para atraer.

Conseguido el objetivo de tener al ser amado cerca de ti, hay que empezar a pensar en la siguiente fase, o sea, que no se vaya dejándote con un palmo de narices.

Pero para eso, lo mejor es  emplear el método llamado “amarre a  calzón quitado”, que consiste en coger una de tus prendas- funciona mejor cuanto más sexy es la prenda-, (evitando el color negro), y con una foto, o en su defecto su nombre escrito en un papel de estraza, colocas: mercurio, miel, canela, pimienta dulce, chupamirtos, perfume y un anillo de oro,- aunque el anillo es opcional-, y se forma un fetiche con cabeza pies y manos a la vez que haces algunas invocaciones.

Este tipo de fetichismo puede que sea efectivo- o no-, pero no hay duda de que una atmósfera de misterio, a medio camino entre la incredulidad y la creencia, envuelve todos los actos que llevan hacia los brazos del ser amado y deseado.

Los nuevos tiempos han traído consigo nuevas formas y han cambiado el romanticismo de lo oculto por las muestras públicas de amor, como si entre enamorados no fuese suficiente la magia del “tú y yo”. Y si frágil es el amor en sí, cuando depende de la existencia de un fetiche que represente los sentimientos, puede que al quebrarse el elemento representativo, se rompa algo más. Y eso les pasó a cientos de parejas en París.

“…Una barandilla del Pont des Arts se ha hundido por el peso de los miles de candados cerrados sobre ella, promesas de amor en forma de candado entrelazando los corazones de miles de enamorados que un día cerraron los candados entre sí, y éstos a la barandilla, lanzando posteriormente las llaves al Sena con la promesa mutua de que nadie les separaría…”

Ante este hecho fortuito, aunque predecible- y predicho-, las autoridades están pensando la forma de restablecer un lugar donde los enamorados sigan cerrando candados como símbolo de unión…y reubicar a los vendedores ambulantes de candados, los grandes perdedores al hundirse la barandilla del amor.

María y Manuel, fetichistas y creyentes de la efectividad de pócimas y conjuros, al enterarse de que su candado dorado fue a reunirse con las llaves arrojadas al fondo del Sena, han corrido-ella-, a comprarse ropa sexy que no sea negra, mientras él compra mercurio, miel, canela, pimienta dulce, chupamirtos, perfume…

Acerca de Angel

Intento sobrellevar un tiempo emocionante para sus protagonistas, cansino para el observador, de inacabable ir y venir, donde no se ha sabido acotar un terreno de encuentro ni arbitrar unas reglas del juego por todos respetadas, porque fuesen respetables.

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