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Progresismo socialista:palmadas antes de las puñaladas

Progresismo socialista
el grito

En ocasiones nos asalta una sensación difícil de explicar pero nos hace mirar a nuestro alrededor buscando indicios de  que no estamos sufriendo ningún tipo de alucinación. Supongo que la mente a veces transforma los mensajes recibidos y los convierte en imágenes deseadas pero inexistentes. Pero, también actúa distorsionando la realidad, por eso, cuando vemos las primeras páginas de los diarios no abrimos la boca imitando la mueca del cuadro más famoso de Eduard Munch.

Después del fin de semana digno del mejor manual de autoayuda en edición limitada, los socialistas, por fin, se han encontrado…y vuelven. Y dicen renovados de ideas y progreso para sacarnos de la terrible experiencia que supone no estar gobernados por los progresistas.

Concurso de ideas entre colegas y compañeros. Ideas a la cual más renovadora, entre las que se encuentra el seguir masacrando siempre a los mismos. Subidas de impuestos a los de siempre  para alimentar a sus huestes desperdigadas por no se sabe donde, desde el momento en que tienen que arrimar el hombro como los demás y prohibido acampar en la Plaza Mayor.

Tampoco podía faltar una amenaza a esa Iglesia que tantos males y problemas les causa. A un concordato que durante veintidós años de gobierno socialista no se atrevieron a anular ni renegociar, quizás por miedo al poder de los Obispos. Quizás, también en un alarde de fortaleza y valentía, cierren ese foco propagandístico para los poderes del clero que son los comedores de Cáritas.

Ideas y soflamas mitineras dirigidas a orejas que recogen sonidos emitidos en una frecuencia y, solo escuchados por receptores sintonizados en la misma. Habla, te escucho y aplaudo. Después, en quince minutos me toca a mí. Apláudeme. Tengo una idea cojonuda. La tuya, compañero, también muy buena. Somos los mejores. Bueno, luego nos vemos en el salón del hotel, tomamos una copa y charlamos. No te preocupes, las copas también se pasan por gastos.

Lunes de estupor de quienes no se habían enterado hasta el grito de Rubalcaba cuando anunció:¡¡ hemos vuelto, compañeros!!, que los socialistas estaban idos y desaparecidos. Lunes de terror para otros. Para quienes se creen que es cierto que vuelven.